Aprendizaje de doble ciclo.✌Mantente vigente y eficaz.
Decía Peter Drucker que no hay nada más triste que hacer muy bien algo que no tenía por qué hacerse. Seguramente eres el mejor haciendo lo que haces pero ¿qué tal si no es lo que debes hacer o qué tal si hay una mejor manera de hacerlo?
Tu crecimiento seguirá dependiendo de lo que aprendas pero sobre todo de lo que re-aprendas a lo largo de tu carrera.
El aprendizaje, en el mejor de los casos, es una herramienta para resolver problemas, pero ante un mundo tan cambiante no podemos quedarnos con lo que sabemos para resolverlos, hay que aventurar nuevas soluciones; el inconveniente es que esto no es tan fácil, tenemos de entrada un freno formidable, a nuestro cerebro no le gusta explorar cosas nuevas, todo lo incierto le representa un riesgo e incluso una amenaza, básicamente le encanta la rutina, antes de que una nueva información lo mueva a pensar de forma diferente, encaja más bien esa información en lo que ya conoce, y no lo notas, tu cerebro modifica incluso la realidad para que se ajuste a la lectura que ya has hecho previamente del mundo. Además, tus creencias y modelos mentales actuales también hacen difícil reinventarte, especialmente si has tenido éxito haciendo las cosas como las haces, pero hoy ser experto puede jugar en tu contra, dominar algo a la perfección era valioso cuando las cosas cambiaban poco, hoy no debes anclarte en conocimientos o perspectivas que quizá hayan funcionado hasta ahora pero que quizá ya no tengan mucho futuro, lo malo es que a veces ni siquiera puedes validar si funcionan o no porque tu mente opera con una confianza de la que ya daba cuenta desde el siglo XVIII el filósofo David Hume, la llamaba uniformidad en la naturaleza, la suposición natural de que mañana todo será como era ayer, una especie de profecía que desde luego nunca ha sido real pero que domina tu mente.
No le digas lo que necesita: habla menos y escucha más, no le presumas tu maravillosa idea, mantén tu ego a raya. No estás buscando la aprobación de tu solución, buscas información que te ayude a modelar tal solución de forma que funcione para tu cliente y por ende para ti; para el emprendedor serial y autor Rob Fitzpatrick en su libro The Mom Test (2019:37), la conversación no tiene que acabar con lo que quieres oír para que sea buena, si hay algo que estabas pasando por alto es mejor saberlo ahora que después cuando ya has invertido.
No te quedes en opiniones, indaga hechos: pregunta por las acciones y decisiones previas de tu cliente, en vez de preguntar ¿cuánto pagarías por…?, pregunta ¿cuánto has pagado por…? Para Fitzpatrick una regla de oro es que (2019:26) si tus clientes no han buscado ya maneras de resolver su problema, no van a buscar la tuya; indaga cómo han resuelto antes su necesidad, cuánto les ha costado hacerlo, qué han probado y qué les gusta o disgusta de eso que han probado.
No conviertas cada sugerencia en una tarea: para Fitzpatrick (2019:26), si preguntas a poco no odian cuando se les desatan las agujetas mientras cargan sus bolsas de compra, te responderán que sí, pero eso no quiere decir que lances en automático unos tenis con agujetas indesatables, quizá el problema sea algo que pasa poco, quizá sea algo tan poco relevante que con un nudo doble se resuelva; el cliente podrá hacerte sugerencias pero eso no quiere decir que debas ponerlo de inmediato en tu lista de tareas, indaga el porqué de fondo de lo que te comenta y contrástalo con las prioridades que ya sigues, las ideas de tus clientes deben ser entendidas, no necesariamente obedecidas; no quieras implementar cada una de las ideas que se cruzan en tu camino, aún y cuando sean buenas.
Los modelos mentales que tenemos almacenados, construidos con nuestras experiencias, conocimiento y con los patrones que se repiten en el entorno o cultura que nos rodea, gobiernan nuestros comportamientos y decisiones, a ese marco al que recurrimos en cada decisión y acción Chris Argyris, profesor emérito de educación y comportamiento organizacional en Harvard, lo llamó aprendizaje de ciclo único, usamos los recursos que asimilamos una vez y los ponemos en práctica todo el tiempo, el asunto es que en un entorno tan dinámico como en el que nos desenvolvemos, aplicar lo que aprendimos no basta, debemos buscar mejores formas que generen mejores resultados, y no sólo porque sino lo hacemos nosotros alguien más lo hará, sino porque en esencia eso es lo que nos justifica como profesionales, ser eficientes pero sobre todo eficaces.
Argyris sugiere implementar un aprendizaje de doble ciclo, consistente básicamente en detenernos un poco, preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos y por qué de la forma en que lo hacemos, y disponernos a dar con nuevas y mejores formas de aportar valor.
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En un estudio, a dos grupos de paramédicos, unos experimentados y otros principiantes, se les mostraron videos de prácticas de RCP para que identificaran si tales prácticas se hacían correctamente, lo interesante fue que los profesores no se centraron tanto en si los practicantes hacían las cosas correctamente sino en si las hacían de la forma en que se les había enseñado, a veces lo que aprendemos no es a tomar decisiones en situaciones reales sino a seguir las reglas que nos enseñan, a veces solo aprendemos a seguir instrucciones, no a entender por qué eso es importante; es evidente que un aprendiz carece de la experiencia que tiene su maestro y debe confiar en las reglas que le enseña, pero eso, en el mejor de los casos lo hará competente, hará las cosas bien, lo cual no quiere decir que haga lo correcto; familiaridad pudiera ser lo mismo que habilidad, pero tener habilidad no es tener juicio. Fortalece el tuyo, piensa críticamente, no basta con saber hacer algo, hay que saber por qué.
Dale un repaso a tus ideas, al abrir tu mente a un doble ciclo abres la posibilidad no sólo de enriquecer tu práctica diaria, siendo más eficiente, sino también de evaluar si lo que haces debe hacerse, siendo entonces eficaz. Es claramente importante saber resolver problemas pero explorar y explotar más de una forma de conseguirlo enfocando y eligiendo los mejores resultados posibles, es determinante en el futuro de todo profesional en nuestros días.
Asume un modo científico de pensar viendo todo como algo en transición, no como algo definitivo, piensa en todo y en ti mismo como una obra en proceso. Sal de tu mente, de tu entorno y del momento actual y conecta con otras mentes, en otros ambientes y anticipando el futuro que quieres para ti, y no por mero gusto o porque lo actual o lo previo estén mal, sino porque puede venir algo mejor, si tú lo traes.
El aprendizaje real te ayuda comprender el mundo y a enriquecerlo, no solo a aprobar un examen.
Aprende con Maestría.
Fe y oficio.
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