¿Quieres iniciar un negocio? evita estas tres razones. 👌

El proyecto de vida de mucha gente pasa por iniciar un negocio, hacerlo no es poca cosa, es un asunto serio, por ello conviene pensar muy bien las razones; las tres que más hemos escuchado de emprendedores y que desafortunadamente no son las más adecuadas, son las siguientes:

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Razón número uno: “quiero ganar más”.

Claramente una de las primeras cosas que nos mueve a emprender es hacer dinero, ganar más, sin embargo, aunque parezca contra-intuitivo, es equivocado iniciar un negocio pensando en dinero y menos en que este llegará fácil, te vas a desesperar mucho si comienzas así; todo proyecto suele tardar más y costar más de lo que uno espera, súmale que antes de ganar dinero deberás invertir el que tienes y aceptar que parte del juego es la posibilidad de perderlo y tendrás una idea cercana de lo que puede ocurrir. Todo emprendedor paga por trabajar. A la gente típicamente no nos gusta pagar, menos por adelantado ¿quién en su sano juicio lo haría por trabajar?... 😮 los emprendedores lo hacen, quizá tengan sus motivos.

Razón número dos: “quiero ser mi propio jefe”.

¿Y quien no? El problema es que eso realmente no sucederá jamás. Al emprender, tendrás al jefe más exigente del mundo: tu cliente, esa persona que, esperamos, te dé la oportunidad de intercambiar beneficios; de ninguna manera pienses que porque eres quien crea el negocio tienes garantizado que las cosas se harán a tu manera, quien manda es quien paga por lo que haces, y esa persona es un blanco en movimiento que no te la va a poner fácil.

Razón número tres: “quiero tener más tiempo”:

D-e-f-i-n-i-t-i-v-a-m-e-n-t-e no, al menos no al principio, invertirás muchas de tus horas en levantar el negocio, obviamente podrás acelerarlo si lees libros, tomas cursos, buscas consejo o te integras a algún programa de incubación de empresas, pero aún así debes considerar que deberás de estar muy pegado al negocio, más horas de las que cualquier colaborador en una empresa y eso no va a cambiar al menos en las primeras etapas.

Entonces, ¿por qué alguien querría iniciar un negocio si no para generar riqueza, dejar de tener jefes y tener más tiempo para sí? Bueno, aquí lo que seguimos viendo y aprendiendo:

  • Quizá no ganes dinero al principio pero sí estarás construyendo patrimonio desde el principio. Hay gente que obtiene grandes cheques toda su vida pero no construye patrimonio, tiene altos ingresos pero así como llegan se van, los gastan, no los canalizan a construir un bien duradero que incremente su valor y les ofrezca los beneficios de un estilo de vida a su gusto en el futuro. Asimismo, muchos nuevos emprendedores que vienen del mundo corporativo quieren obtener el mismo cheque que tenían en su empleo antes de renunciar y eso no puede ser, un negocio debe proyectarse para crecer y desde luego para dar altos beneficios a sus fundadores, pero eso solo vendrá después de una secuencia de prioridades, la primera de las cuales es crear un modelo de operación sostenible que pueda crecer progresivamente y para ello se necesita tiempo; piensa en el largo plazo, no pienses en el cheque del siguiente jueves sino en el patrimonio que estás construyendo. Desde luego que hay que pagar por emprender pero no es un gasto, es una inversión, lo cual por definición quiere decir que se espera que ese dinero no solo regrese sino que se multiplique.

  • No serás el jefe, pero serás el dueño. Quizá seas quien dé las órdenes dentro de tu negocio porque el organigrama y acaso tu ego así lo sugiera, pero quien manda de verdad es el cliente, piensa más bien en cómo atraer muchos como él y subordínate a lo que necesiten, de hecho, en algún momento también te vendrá bien subordinarte a un director que contrates, es común que los fundadores de empresas sean buenos para crear un negocio pero no para criarlo, su entusiasmo los hace buenos para seguir buscando nuevas oportunidades pero con frecuencia ese mismo entusiasmo es nocivo en lo administrativo, rodéate de gente mejor que tú en áreas que no domines, y considera que una de ellas puede ser justamente la dirección general, revisa nuestro libro Jinetes, encontrarás soluciones al respecto provenientes de grandes emprendedores exitosos.

  • No tendrás más tiempo, pero tendrás libertad. Algún día podrás seguir recibiendo beneficios de tu emprendimiento aún sin tener que estar detrás del mostrador, pero inicialmente no debes despegarte de él, lo cierto es que ni te conviene ni querrás si estás haciendo algo que te gusta, no obstante, podrás agendar con tiempo tus vacaciones y acompañar a tus hijos al festival de su escuela, un verdadero lujo que muchos no pueden tener. La libertad de decidir sobre tu tiempo es quizás más importante que lo que haces en ese tiempo.

Enfoca un problema que te apasione resolver y que puedas hacerlo de forma singular; todos tus cheques vendrán de alguien más, si sirves disciplinadamente a un grupo de personas que te necesiten, poco a poco tendrás clientes que te ayudarán a construir tu patrimonio, serás el dueño o accionista de un negocio rentable que te pagará bien y tendrás cada vez más lapsos de tiempo disponible para hacer lo que más quieres.

Iniciar un negocio es comenzar a construir un activo que, eventualmente, podrá darte el estilo de vida que deseas, solo calibra muy bien las razones por las cuales quieres hacerlo.

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