Actualízate y aumenta tu valor ¿qué estás aprendiendo? 📚🏁
¿Qué conocimientos tienes y cómo sabes que siguen vigentes?
El aprendizaje casi siempre partió de una relación vertical que involucraba a una persona al frente con el conocimiento que nosotros queríamos tener, solo teníamos que estar en el aula, absorber ideas y luego a demostrar que las habíamos absorbido bien regurgitándolas en exámenes dentro de laboratorios esterilizados sin mucha relación con la realidad. Afortunadamente ya no es así.
El mundo actual exige que pensemos críticamente, que resolvamos problemas, que creemos soluciones y no en un aula, sino en la vida real. Es ilógico pensar que cuatro o siete años de preparación universitaria nos servirán para 40 o más de actividad profesional; hay que actualizarnos, rápido y constantemente pues hay altas probabilidades de que lo que aprendimos ayer no sea lo que se exija hoy.
¿Cuál es tu estrategia para mantenerte actualizado?
Sé un auto-didacta, auto-impúlsate a enriquecer tu conocimiento y habilidades para mantenerte vigente y valioso en la economía actual.
Sumérgete en tu tema tanto como sea necesario, aborda intereses que quizá hayas dejado de lado, afortunadamente para ti existen plataformas como Coursera, Udemy, Udacity, Crehana, Domestika, en todas ellas tienes la posibilidad de acceder al mejor y más específico maestro para el tema que buscas; habrá quién vea estos recursos como educación de baja calidad, lo cierto es que no es así, puedes construir credenciales que evolucionen tu práctica diaria de forma accesible; el problema realmente no está ahí, está en ti.
La educadora Susan Kruger propone una pirámide del éxito en el aprendizaje basada en solo tres bloques, la base es la confianza de que eres capaz de aprender, puede haber una recompensa al final de tu esfuerzo pero si no confías en que podrás determinarte en llegar ahí, no llegarás; el segundo bloque es la auto-gestión, debes disciplinarte y disponer tu mente, tu tiempo y distintas herramientas para realmente aprender: liderar tu plan de carrera hoy y en el futuro tendrá que ver con ser aprendiz y maestro al mismo tiempo, y eso exigirá siempre mucho compromiso contigo mismo; la cúspide de la pirámide para Kruger es simplemente el aprendizaje. Según Peter Hollins en su libro La ciencia del auto-aprendizaje, (2021:248) “la mayoría cometemos el error de creer que esta tercera etapa es donde hay que comenzar en vez de iniciar abordando los problemas de confianza y auto-gestión”; que no te pase, determínate y auto-gestiona tu aprendizaje, decídete a aprender más y bien el resto de tu vida.
Haz tres cosas:
Ten curiosidad intelectual: hazte preguntas todo el tiempo, de cualquier forma hablas contigo mismo todos los días, expande tu mente mientras enriqueces tus conversaciones con tu persona favorita; asegúrate de no tener agujeros en tu conocimiento, hazte preguntas constantemente, ponte a prueba antes de que lo hagan otros; para Hollins (2021:743) “tener conocimientos es importante pero no tener puntos ciegos es igualmente importante”, un punto ciego tiene que ver básicamente con algo que no sabes que no sabes, y eso puede ser muy peligroso;
Ten siempre un lápiz a la mano: especialmente cuando estás estudiando algo. Usa el Método Cornell, cuidadosamente ideado en los cuarentas por el psicólogo de la Universidad de Cornell Walter Pauk, divide una hoja en dos columnas, una de notas y otra de ideas clave, en la primera pon la información que consideres relevante sobre lo que estudias, piensa en lo aparecería en un examen si alguien te lo hiciera, en la segunda destaca las ideas elementales de cada nota; finalmente, en la parte inferior de ambas columnas elabora un resumen, concreta ahí lo que, a simple vista, te permita entender los aspectos relevantes de tu tema, escribe como si fueras a explicar tus ideas a alguien más, te ayudará mucho.
Crea analogías: el premio Nobel de física Richard Feynman, admirado por su capacidad para ilustrar con claridad temas densos, comenzaba por analizar un concepto, daba una primera explicación simple, identificaba puntos ciegos y finalmente construía una analogía, esta última es la clave: suele ser una verdadera prueba de comprensión cuando dejas en claro una idea comparándola con otra más simple que ya existe de alguna manera en tu mente o en la de los demás. Sim-pli-fi-ca, como dice Hollins (2021:762) “si tus explicaciones son largas o incoherentes, es posible que no hayas comprendido el tema”.
Avanza desarrollando tu pensamiento crítico, descubre lo que realmente sabes frente a lo que crees que sabes, comprueba mínimamente que dominas las aristas de tu especialidad, amplía tu punto de vista y genera diversas formas de ver una misma situación o problema. Hazte preguntas: ¿qué hace que lo que haces sea relevante? ¿por qué merece que lo hagas? ¿qué detalles son los importantes? ¿qué falacias, inexactitudes, errores o falsedades hay en torno a lo que sabes y practicas? ¿en qué otros ámbitos puede ser más útil lo que haces? ¿con qué criterios o métricas puede evaluarse? ¿qué se puede agregar? ¿cómo podría hacerse mejor?
Comprométete con tu aprendizaje de por vida, adopta una actitud activa y propositiva, podrá no gustarte la escuela pero no puede no gustarte el estudio, valóralo, te hará mucho bien.
Edúcate. Tú mismo, haz tu propio plan de estudios, hazlo con maestría.
Fe y oficio.
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