3 prioridades para la Dirección en tiempos difíciles.
No vivimos una época de cambios sino un cambio de época.
La crisis que enfrentamos trae consigo muchos desafíos y todos quienes dirigimos una unidad económica debemos actuar con más fuerza.
Redescubriendo el libro liderazgo en tiempos de incertidumbre que Ram Charan, el célebre autor y consultor empresarial editó a propósito de la crisis de 2008, nunca como ahora se aplican muy bien sus ideas.
Te comparto las primeras con gusto.
Vivimos un período que se ha venido designando con el acrónimo VUCA: volátil, incierto, complejo y ambigüo, todo lo cual quiere decir que no hay forma de saber qué va a pasar mañana, no podemos vislumbrar las condiciones que encontraremos y jamás será así.
Lo que nos queda es seguir adelante, aventurando proyectos y estando cerca de sus resultados y evolución para saber si continuamos o viramos.
Charan sugiere tres puntos a considerar:
Lleva tu atención al flujo de efectivo. Actualmente, tu métrica más crítica debe ser la liquidez; debes contar con la suficiente o con acceso a ella de alguna manera para capear el temporal; búscala vigorosamente, sea en las ganancias, en el capital circulante o incluso en la venta de activos que no sean tan activos. Charan sugiere que revises incluso los proyectos de inversión que tengas en términos de cuánto efectivo consumen, cuánto pueden generar y con qué rapidez pasarán ambas cosas. La falta de liquidez en este tiempo es letal, haz un uso efectivo de tu efectivo, no tengas sobre-inventario, evita cuentas por cobrar que sean largas o complejas, de hecho, considera bajar tu punto de equilibrio, redúcelo, lo has hecho antes por eficacia, hoy hazlo por liquidez.
Charan llama intensidad gerencial a la inmersión en los detalles operativos de tu negocio, ten esa intensidad. Revisa el ambiente alrededor y luego ve qué debes adecuar en tu negocio, ten un involucramiento práctico y da mucho seguimiento, revisa los planes y su progreso diario. Evidentemente no debes abandonar la visión a largo plazo ni el pensamiento estratégico, pero debes arremangarte y mantenerte todo el tiempo cercano a la operación y visible para tu equipo, guíate por el principio: manos a la obra y mente lista. Para Charan, parte de la intensidad gerencial implica tomar decisiones con rapidez. No vas a disponer de mucho tiempo para responder a cada desafío ni para mirar las cosas desde todos los ángulos, deberás usar tu inteligencia básica y tener el valor no solo de actuar con prontitud sino también de ajustar o incluso dar marcha atrás a decisiones que ya no tengan sentido. Necesitarás información detallada, sin filtros y con rapidez, los reportes periódicos tendrán que ser menos periódicos, solo así podrás ver las tendencias que surgen y actuar de manera inmediata. Piensa en un campo de juego, en el deporte que quieras, los jugadores toman decisiones instantáneas todo el tiempo de acuerdo a cómo se va presentando el juego, haz lo mismo, ten control en tiempo real.
Concéntrate en el núcleo de tu negocio: decide qué productos debes seguir produciendo e incluso qué clientes debes seguir atendiendo y enfócate en ellos, de lo poco bueno de una crisis es que es un momento óptimo para limpiar la casa y reducir el desperdicio; contraerte te dará oportunidad de simplificar tus procesos y reducir capas administrativas y operativas; es probable que tu compañía emerja de toda esta batalla un poco más pequeña, quizá con menos clientes, quizá vendiendo menos, pero esta concentración también podrá significar que tus procesos serán más simples y eficientes y que tu compañía será más fuerte en el futuro.
Salir avante en un ambiente volátil requerirá ajustes frecuentes a nivel operativo pero también algunos cambios disruptivos, tendrás que aprender a hacer cosas que no hacías y deberás hacerlo rápido. La buena noticia es que hay muchos tutoriales y fuentes de formación e información de las cuales podrás obtener datos y guía para resolver problemas de formas que no lo hacías antes, aprovéchalo.
Es crucial que tengas un panorama en tiempo real de la posición financiera y operativa de tu negocio, da seguimiento a tu flujo del efectivo y mantente cercano a la operación con una comunicación enriquecida con tu equipo; asimismo, asegúrate de que lo importante se mantenga como lo importante todo el tiempo, enfoca el núcleo de tu negocio y mantente intenso en su dirección pues tal vez debas cambiar tu estrategia más de una vez antes de que las cosas retomen su curso normal.
Ante un ambiente tan convulso como el actual, debemos adaptar nuestros pensamientos más fundamentales.
La gente tendemos a sobreestimar cuánto prosperaremos debido a que eso es lo que queremos creer, pero eso puede ser un optimismo equivocado, como dice Charan, si nos preparamos para lo peor, es probable que encontremos algo menos desagradable y podamos salir airosos cuando todo haya pasado; no es ser fatalista, es más bien ser práctico y prudente; hay que estar dispuestos a dejar un poco de lo positivo en la mesa para protegernos de lo negativo.
Es tiempo de re-pensar nuestros supuestos pero sobre todo de trabajar de forma más inteligente; hagámoslo, expandamos nuestras posibilidades, ejecutemos con Maestría.